El descontento popular que viven las distintas sociedades a nivel global están dando mucho de qué hablar y bastante material para los distintos medios de comunicación. La televisión hasta el dia de hoy cumple el rol de informante oficial entre las masas debido a su poder de condensación de la información (a diferencia de Internet donde podemos encontrar un gran volumen de contenidos pero no nos permite discernir  qué es – o lo que se supone que es- lo más destacado o relevante en un momento determinado), sin embargo los tiempos han cambiado y las personas ya no quieren ser meros espectadores de los acontecimientos ni actores pasivos ante hechos frente a los que se ven afectados, sino que quieren y se sienten con la autoridad de expresarse ante esto y hacer algo al respecto. 

Esta gran mutación social se ha dado a partir de la creación y populización de espacios en los que nuestras opiniones tengan cabida, algo así como una dimensión paralela de democracia sin filtro. Estos espacios tienen nombre y apellido: Redes sociales, entre las más populares se encuentran Facebook con 1.590 de usuarios activos en 2015, Youtube y Whatsapp con 1000 millones de personas, Twitter con 350 millones, entre otras. Bastante, ¿no?, teniendo en cuenta que cada usuario significa una persona con una identidad virtual capaz de expresar opiniones diversas y relacionarse con quienes se adhieran a ellas y crear complejas redes entre ellos pudiendo lograr que las ideas se potencien y tengan un alto impacto en el mundo real. Es así como estas plataformas se ocupan hoy para mover a las masas logrando grandes movimientos sociales en los que cada usuario puede decir algo y actuar en son de eso aunque sea a través de su dimensión cibernética, siendo como una gran bola de nieve capaz de mover a miles de personas.  Pero, ¿podrían las redes sociales llegar a causar una revolución? Antes de responder a esta pregunta, quiero hacer mención a que la RAE entiende este concepto como “Cambio profundo, generalmente violento, en las estructuras políticas y socioeconómicas de una comunidad nacional” ; “Levantamiento o sublevación popular”; y “Cambio rápido y profundo en cualquier cosa”, lo cual permite ampliar la respuesta. 

En primer lugar quiero decir que en mi opinión las redes sociales en sí constituyen una revolución partiendo por el nivel de penetración mundial, por entregar un espacio de expresión libre pero principalmente por ser plataformas en las cuales las personas como nunca en la historia pueden manifestarse, desenmascarar injusticias, convocar y lograr resultados inimaginables sirviendo como un instrumento de comunicación virtual en el que los mismos cibernautas aportan la información dejando de lado el modelo unidireccional en el que eran meros receptores de información. Por otro lado, creo que se convierte en explícito el hecho de que pueden causar revoluciones del tipo socio-políticas tal como ocurrió en 2011 en Egipto cuando se buscaba derrocar al dictador Mubarak quien llevaba 30 años en el poder, en el que las RRSS jugaron un papel crucial. Cuento corto, los primeros movimientos partieron cuando en Túnez un hombre se quemo a lo bonzo en una plaza expandiéndose el video por toda la red. Así, en Egipto se creó el hashtag #25jan para difundir las convocatorias de las protestas; en Facebook se creó la página We are all Khaled Said  y diversos videos en Youtube de protesta recibían miles de visitas. Así, el 25 de Enero se asistió a protestas El Cairo y otras ciudades, frente a lo cual las autoridades comenzaron a bloquear la conexión a las redes sociales y finalmente el acceso total de Internet y las redes telefónicas móviles, situación que se  convirtió en insostenible para las autoridades teniendo que devolverlo. Ante esto y toda la presión social lograda, se logro derrocar en tan solo dos semanas a Mubarak el dictador. 

Dicho todo lo anterior, no queda más que decir que el poder e influencia que tienen las plataformas sociales online es tal que son capaces de generar altos niveles de presión y convocatoria, dado principalmente por el tal empoderamiento de los individuos capaces de mover el mundo en el que vivimos. Por lo que más que Redes sociales, son espacios que permiten la verdadera revolución social.

 

 

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